Inmunidad a la hCG
La razón por la cual se limita el tratamiento a 40 inyecciones, es porque a esa altura algunos pacientes pueden comenzar a mostrar señales de inmunidad al hCG. Aunque sea bien conocido, aún no podemos definir los mecanismos tras este fenómeno. Quizá luego de un tiempo, el cuerpo aprende a deshacer o eliminar muy rápidamente la hCG, o quizá el tratamiento prolongado conlleva a alguna contra-regulación que anula el efecto diencefálico.
Luego de los 40 días de inyecciones, se toma alrededor de seis semanas antes de que esta aparente inmunidad se pierda y la hCG sea completamente efectiva de nuevo. Usualmente, luego de unas 40 inyecciones, los pacientes pueden sentir el inicio de la inmunidad ya que la sensación de hambre, anteriormente ausente, regresa. En aquellos casos poco usuales en los cuales las señales de inmunidad aparecen antes de que se haya completado el tratamiento de 40 inyecciones- digamos luego de la trigésima quinta inyección- el tratamiento debe ser interrumpido de inmediato, ya que si se continúa, el paciente comienza a verse cansado y consumido, a sentirse débil y hambriento; cualquier pérdida de peso seria entonces a expensas de la grasa normal. Esto es indeseable y se recupera instantáneamente la grasa normal en cuanto el paciente regresa a una dieta libre.
Los pacientes que requieren solamente 23 inyecciones pueden colocarse las inyecciones a diario, incluso los domingos, ya que nunca desarrollan la inmunidad. En esos casos donde se utilizan las 40 inyecciones, el inicio de la inmunidad se puede retrasar utilizando solamente seis inyecciones por semana, dejando fuera los domingos, o cualquier otro día que prefiera, siempre y cuando
sea el mismo día de la semana cada vez. En aquellos días que no reciben la inyección, usualmente sienten una leve sensación de hambre. Inicialmente pensamos que esto podría ser puramente psicológico, pero hemos hallado que cuando se utiliza una inyección normal salina sin el conocimiento del paciente, el mismo fenómeno ocurre.