Interrupciones en la pérdida de peso
Nosotros distinguimos cuatro tipos de interrupción en la pérdida regular diaria. La primera es la que ya mencionamos, donde el peso permanece estacionario por un día o dos, y esto ocurre particularmente hacia el final del curso de un tratamiento, en casi todos los casos.
El Plateau
El Segundo tipo de interrupción es lo que llamamos el “plateau”. Un plateau, o barrera, dura de 4 a 6 días y frecuentemente ocurre durante la segunda parte del curso de un tratamiento, particularmente en pacientes que han estado progresando bien y quienes han mantenido un promedio general de una libra por inyección efectiva. Esos que pierden más del promedio, todos llegan al plateau en algún momento, ya sea antes of después. Un plateau siempre se corrige a sí mismo, pero muchos pacientes que se han acostumbrado a la pérdida de peso diaria regular se preocupan sin necesidad. Por más explicación que reciban, nada les convence de que el plateau no significa que ya no responden al tratamiento de manera normal.
En tales casos consideramos aceptable, por razones puramente psicológicas, romper el plateau. Esto se puede lograr de dos maneras. Una es mediante el llamado “día de manzanas”. Un día de manzanas comienza en el almuerzo y continúa hasta justo antes del almuerzo del próximo día. A los pacientes se les entregan seis manzanas grandes y se les dice que se coman una cada vez que sientan deseo pero que seis manzanas es el máximo permitido.
Durante un día de manzanas, ningún otro alimento o líquido, a excepción del agua es permitida y en cuanto al agua, solamente pueden tomar lo suficiente para calmar una sed incómoda, si comer una manzana aún les deja con sed. La mayoría de los pacientes sienten que no necesitan agua y se contentan bastante con sus seis manzanas. No hay ni que decir, que un día de manzanas nunca se asigna en un día en el cual no hay inyección.
El día de manzanas produce una pérdida de peso gratificante al siguiente día, principalmente debido a la eliminación de agua. Esta agua no se recupera cuando el cliente retoma su dieta normal de 500 calorías en el almuerzo, y en los días siguientes continúan perdiendo peso de forma satisfactoria.
La otra forma de romper el plateau es dando un diurético que no contenga mercurio, por un día. Esto es más sencillo para el paciente pero nosotros preferimos el día de manzanas ya que a veces encontramos que aunque el diurético es muy efectivo al día siguiente, podría tomar de dos a tres días para que se reanude la reducción normal diaria, haciendo que el paciente nuevamente sienta desesperación.
Es inútil dar un día de manzanas o un diurético al menos que el peso hay estado estacionario por lo menos durante cuatro días sin que se haya cometido ningún error en la dieta.