Cosméticos
Cuando no hallamos un error dietético, procedemos a los cosméticos. Para la mayoría de las mujeres, es difícil aceptar que las grasas, aceites, cremas y lociones que aplican a su piel son absorbidas e interfieren con la reducción por hCG, tal como si lo hubiesen ingerido. Esta casi increíble sensibilidad a aumentos menores en ingesta nutricional es una característica peculiar del
método hCG. Por ejemplo, encontramos que las personas que habitualmente manejan grasas orgánicas, tales como los que trabajan en salones, los masajistas, carniceros, etc. nunca muestran lo que consideramos una pérdida de peso satisfactoria al menos que eviten el contacto de estas grasas con su piel.
Estamos particularmente en contra de los cosméticos modernos que contienen hormonas, ya que cualquier interferencia de las regulaciones endocrinas durante el tratamiento debe ser evitada de manera absoluta. Muchas mujeres cuya piel se ha adaptado con los años al uso de cosméticos con contenido graso encuentran que su piel se reseca en cuanto dejan de usarlos. En tales casos,
permitimos el uso del aceite mineral sencillo, ya que no tiene valor nutricional.
Por otro lado, el aceite mineral no debe utilizarse para preparar alimentos, primero por su calidad laxativa indeseada y segundo porque absorbe algunas vitaminas solubles en grasa que luego se pierden en las heces fecales. Sí permitimos el uso de pintalabios, polvos y lociones que sean completamente libres de sustancias grasas. También permitimos el uso de la brillantina en los
cabellos, pero no debe aplicarse directamente al cuero cabelludo. Obviamente, las cremas bronceadoras están prohibidas.