Cuidado con el entusiasmo excesivo
El otro problema que frecuentemente enfrentamos luego del tratamiento es debido al entusiasmo excesivo. Algunos pacientes se sorprenden de que pueden comer de forma relativamente normal sin recuperar su peso. Ignoran el consejo de comer todo lo deseado excepto el azúcar y el almidón y quieren jugar a estar a salvo.
Intentan más o menos continuar la dieta de 500 calorías con la cual se sentían tan bien durante el tratamiento y solamente hacen pequeñas variaciones, tales como sustituir la carne con un huevo, queso o vaso de leche. En horror, encuentran que a pesar de su valentía, su peso aumenta.
Por tanto, siguiendo instrucciones, saltan un almuerzo y en la noche se comen sólo una pequeña ensalada y se toman un té sin azúcar, sintiendo así mucha hambre y debilidad. La próxima mañana, encuentran que han aumentado otra libra más. Se sienten terribles y hasta el malestar de sus tobillos hinchados regresa.
Normalmente damos seguimiento a nuestros pacientes luego de una semana de haber retomado la alimentación libremente, pero estos casos regresan en pocos días. Sus ojos llenos de lágrimas o totalmente enojados insistiendo que cuando le dijimos que comieran de modo normal, solamente le estábamos engañando.
Plan para un tratamiento normal
125 I.U. de hCG al día (excepto durante la menstruación) por inyección. Hasta la 3ra inyección, alimentación forzada. Luego de la 3ra inyección, se continúa la dieta de 500 calorías hasta 72 horas después de la última inyección. Durante las 3 semanas siguientes, se permiten todos los alimentos a excepción del almidón y el azúcar en cualquiera de sus formas (cuidado con las frutas muy dulces).
Luego de 3 semanas, añadir almidón muy gradualmente y en pequeñas cantidades, siempre pesándose en las mañanas.