Señales y síntomas
Las señales del cuerpo pueden dividirse en aquellas que hemos desarrollado antes de la pubertad, indicando un fuerte factor hereditario, y aquellas señales que se desarrollan al inicio de manifiesto del desorden. Las señales tempranas son: un tamaño desproporcionado de los dos dientes frontales superiores, el primer incisor o un hoyuelo a ambos lados del hueso sacro justo sobre los glúteos. Cuando los brazos están extendidos con las palmas hacia arriba, los antebrazos forman un ángulo pronunciado. Lo mismo ocurre con las extremidades inferiores. El paciente no puede unir sus pies sin que las rodillas se choquen; es en realidad, patizambo.
El inicio de la acumulación de grasa anormal se nota como una pequeña protuberancia de grasa justo bajo la nuca. También hay un bulto triangular de grasa delante de la axila cuando el brazo se coloca contra el cuerpo. Cuando la piel se extiende por la rápida acumulación de grasa bajo su superficie, puede agrietarse en sus capas inferiores. Cuando son grandes y recientes, esos
desgarros se ven morados, pero luego se transforman en tejido escleroso blanco. Esta formación de estrías, ocurre comúnmente en el abdomen de las mujeres durante el embarazo, pero también es comúnmente hallada en los senos, caderas y ocasionalmente en los hombros de la personas obesas. En muchos casos, las estrías son tan finas que las pequeñas líneas blancas son apenas visibles.
Siempre son una señal segura de la obesidad, y aunque las estrías puedan ser pocas al momento de una exanimación, los pacientes
usualmente recuerdan un período de su infancia cuando eran excesivamente rellenitos. Otra típica señal es la acumulación de grasa a los lados interiores de las rodillas, un lugar donde las reservas de grasa normales nunca son depositadas. Pueden formarse pliegues en la piel sobre el área púbica, otro pliegue abarca el área a los lados y encima del pecho, donde se puede agarrar una capa de grasa entre dos dedos. En los hombres, una acumulación de grasa excesiva en los senos siempre es un indicio, mientras que en la mujer los senos usualmente, pero no siempre son grandes. Obviamente, la grasa excesiva en el abdomen, las caderas, muslos, brazos, el mentón y en los hombros es característica. Es importante recordar que estas señales en cualquier número, pueden estar
presentes en las personas cuyo peso es estadísticamente normal; particularmente si están siguiendo dieta con determinación propia.
Algunos síntomas clínicos que son indicativos de la obesidad solamente en su asociación y el marco del cuadro clínica complete son: los dolores de cabeza frecuentes, dolores reumáticos sin anormalidad ósea detectable, sentimientos de vagancia y letargo, tanto físico como mental frecuentemente asociado al insomnio. Algunos pacientes dicen que únicamente quieren descansar; describen la sensación de hambruna y debilidad a solamente dos o tres horas de haber ingerido una comida completa; el antojo irresistible de consumir dulces y almidón muchas veces vence al paciente rápidamente y en ocasiones es sustituido por el deseo de ingerir alcohol; el estreñimiento, el cólico y el colon irritable, además de los problemas menstruales, son muy comunes entre las personas obesas.